¿Puede la inteligencia artificial justificar un despido? Los tribunales empiezan a pronunciarse
La inteligencia artificial ha dejado de ser solo una cuestión tecnológica y comienza a generar consecuencias jurídicas concretas en el ámbito laboral.
Durante años se ha debatido sobre el impacto de la automatización en el empleo. Ahora, poco a poco, los tribunales empiezan a valorar sus efectos reales en las relaciones laborales.
La digitalización de muchos sectores está provocando cambios profundos en la organización del trabajo. Lo que hasta hace relativamente poco parecía una discusión teórica —si la IA podía afectar al empleo— empieza ya a trasladarse a los juzgados.
En este contexto, una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (Valladolid), de 15 de septiembre de 2025, ha confirmado la procedencia de un despido objetivo en una empresa del sector de la traducción, motivado, entre otros factores, por el efecto de la inteligencia artificial en la actividad.
Aunque cada supuesto debe examinarse por separado, la resolución resulta especialmente significativa porque admite algo que muchas empresas ya están comprobando en la práctica: la tecnología puede modificar de forma profunda el mercado y obligar a reorganizar la actividad.
1. Cuando la tecnología transforma el modelo de negocio
El caso analizado afecta a una empresa dedicada a servicios de traducción e interpretación. En los últimos años, este sector ha vivido una transformación especialmente acelerada. La aparición de herramientas de traducción automática y de sistemas basados en inteligencia artificial ha cambiado la forma en la que muchas empresas y clientes gestionan sus necesidades lingüísticas. :contentReference[oaicite:1]{index=1}
Según los hechos acreditados en el procedimiento:
- Muchos clientes empezaron a realizar traducciones directamente con herramientas automáticas.
- Una parte de los encargos tradicionales desapareció.
- El volumen de trabajo fue disminuyendo de forma progresiva.
Como consecuencia, la empresa comenzó a sufrir una caída continuada de ingresos.
2. La empresa acreditó pérdidas y descenso de actividad
La empresa fundamentó el despido en causas económicas, organizativas y productivas, al amparo del artículo 52.c) del Estatuto de los Trabajadores.
Entre los datos económicos aportados destacaban:
- Pérdidas superiores a 10.000 euros en 2023.
- Pérdidas de 16.471 euros en el primer trimestre de 2024.
- Descenso continuado del volumen de ventas.
El tribunal entendió acreditado que el sector estaba atravesando una transformación intensa derivada de las nuevas tecnologías y de la inteligencia artificial, lo que había reducido la demanda de los servicios tradicionales que prestaba la empresa.
En ese escenario, la empresa optó por amortizar uno de los puestos de trabajo. :contentReference[oaicite:2]{index=2}
3. Por qué el TSJ declaró el despido procedente
El Tribunal Superior de Justicia confirmó la decisión empresarial y desestimó el recurso interpuesto por la trabajadora. Para ello, consideró probado que concurrían varios elementos relevantes:
- La empresa había acreditado una situación económica negativa.
- Existía un descenso real de la actividad.
- La transformación tecnológica del sector constituía un hecho probado.
Además, la trabajadora no consiguió demostrar que hubiera otras personas empleadas en la misma situación que permitieran cuestionar su elección como afectada por el despido.
Por todo ello, el tribunal concluyó que existían causas objetivas suficientes para extinguir el contrato.
4. Qué implica esta sentencia para las empresas
Esta resolución no significa que cualquier empresa pueda despedir invocando sin más el impacto de la inteligencia artificial. Los tribunales siguen exigiendo una acreditación clara de las causas económicas, organizativas o productivas.
Entre otros extremos, será necesario acreditar:
- Un descenso real de ingresos o de actividad.
- Cambios tecnológicos que afecten al negocio.
- La necesidad de reorganización empresarial.
- Criterios objetivos para seleccionar a la persona trabajadora afectada.
Atención
Los despidos vinculados a cambios tecnológicos deben prepararse con especial cuidado, ya que la falta de documentación económica o una carta de despido deficientemente redactada puede hacer que el despido sea declarado improcedente.
5. Qué deben tener en cuenta los trabajadores
Desde la perspectiva laboral, la sentencia también deja una idea relevante: la transformación tecnológica no elimina las garantías de las personas trabajadoras.
Aunque una empresa invoque cambios tecnológicos, el despido solo será válido si concurren causas objetivas reales, si esas causas están debidamente acreditadas y si se respetan los requisitos formales exigidos en este tipo de extinciones. :contentReference[oaicite:3]{index=3}
Atención
Si existen dudas sobre la causa real del despido o sobre la documentación aportada por la empresa, la decisión puede impugnarse ante los tribunales.
Conclusión
En definitiva, la inteligencia artificial ya está modificando la forma en la que trabajan muchas empresas y, como consecuencia lógica, también comienza a influir en las relaciones laborales.
Esta sentencia refleja una tendencia que probablemente veremos con mayor frecuencia: empresas que necesitan adaptarse a cambios tecnológicos profundos y tribunales que analizan si esas transformaciones justifican determinadas decisiones empresariales.
Ahora bien, cada situación debe examinarse con detenimiento. Un despido vinculado a la transformación digital puede ser legal, pero también puede no serlo si no se han cumplido correctamente los requisitos exigidos por la normativa laboral.
Por eso, tanto la empresa como la persona trabajadora suelen beneficiarse de analizar cada caso con asesoramiento especializado antes de adoptar decisiones o iniciar acciones legales.


