Elaboración de nóminas mensuales, actualizaciones del convenio colectivo, bajas imprevistas… En definitiva, gestiones laborales del día a día que consumen tiempo y generan dudas que necesitan una respuesta rápida. Si los trámites laborales de tu negocio empiezan a desbordarte, quizá ha llegado el momento de valorar la contratación de una asesoría laboral externa.
En esta guía te explicamos qué es una asesoría laboral, cuáles son sus funciones principales y cómo puede influir positivamente en la gestión y rentabilidad de tu negocio.
¿Qué es una asesoría laboral?
Una asesoría laboral se encarga de gestionar contratos, altas y bajas, despidos y cualquier otra situación vinculada a la administración laboral de las personas empleadas en una empresa. Su labor no se limita a la tramitación, sino que también contribuye a optimizar costes laborales y a mejorar el equilibrio económico del negocio, siempre desde una perspectiva de rentabilidad.
Además, una asesoría laboral aplica correctamente la normativa laboral vigente, ayudando a prevenir riesgos legales, sanciones y conflictos laborales que pueden afectar al normal funcionamiento de la empresa.
¿Cuáles son las funciones de una asesoría laboral?
Como ya hemos adelantado, interviene en la gestión de contratos, nóminas, vacaciones, bajas y cambios en las condiciones laborales. Pero su papel va más allá de la gestión administrativa: también asesora en la planificación del crecimiento del negocio y en la toma de decisiones laborales estratégicas.
Entre las funciones habituales de una asesoría laboral se encuentran:
-
Gestión de contratación: altas, bajas y modificaciones contractuales.
-
Elaboración de nóminas mensuales y gestión de seguros sociales.
-
Tramitación de bajas laborales, incapacidades temporales, invalidez y jubilaciones.
-
Negociación, aplicación y actualización de convenios colectivos.
-
Cálculo del IRPF y presentación de modelos asociados.
-
Asesoramiento y acompañamiento en inspecciones de trabajo.
-
Gestión de despidos, finiquitos y liquidaciones.
-
Asesoramiento en procesos de reestructuración (ERTE, ERE) y concursos de acreedores.
¿Qué criterios tener en cuenta para elegir la mejor asesoría laboral?
A la hora de seleccionar una asesoría laboral, conviene valorar aspectos que vayan más allá del precio:
-
Experiencia en distintos sectores. Una asesoría con trayectoria en diferentes tipos de negocios conoce mejor los problemas habituales y cómo anticiparse a ellos.
-
Atención personalizada. Es fundamental contar con profesionales que se adapten a la realidad y necesidades concretas de tu empresa.
-
Agilidad en las respuestas. Las cuestiones laborales suelen ser urgentes y no pueden esperar semanas para resolverse.
-
Transparencia en los precios. Asegúrate de que los honorarios estén claramente definidos y de que no existan costes ocultos.
-
Visión estratégica. Una buena asesoría no solo gestiona trámites, sino que ayuda a optimizar los costes laborales y a mejorar la rentabilidad del negocio.
¿Se puede gestionar el área laboral de una empresa de forma autónoma?
Sí, muchas empresas gestionan internamente sus obligaciones laborales sin apoyo externo. Sin embargo, cuando el equipo es reducido o el negocio empieza a crecer, la complejidad aumenta. Aunque prescindir de una asesoría laboral pueda parecer un ahorro, a menudo conlleva costes ocultos: errores en la aplicación de la normativa, posibles sanciones, estrés recurrente al calcular nóminas o desajustes contractuales.
Contar con una asesoría laboral aporta tranquilidad, rigor y ahorro de tiempo. La empresa mantiene el control en todo momento, ya que una asesoría profesional informa de cada trámite realizado y facilita la documentación necesaria para una correcta toma de decisiones.